Catamarca tiene paisajes extraordinarios ya reconocidos mundialmente, que no lucirían tanto si no estuvieran “adornados” por la bondad y calidez de su gente, como contaron dos habituales montañistas de las Serranías Pampeanas en su cordón del Ambato, desde Los Ángeles a Las Juntas, que esta vez se llegaron por Santa María, para intentar ascender al Nevado de Aconquija.



