
Cinco médicos coincidieron en que no era urgente operar el hematoma subdural. La Fiscalía sigue reuniendo pruebas para determinar si hubo negligencia médica en la muerte de Diego Maradona.
En una nueva jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, cinco médicos declararon ante el tribunal de San Isidro y coincidieron en que no era necesario someter al exfutbolista a la cirugía por el hematoma subdural a la que finalmente fue sometido en la Clínica Olivos. Según los testimonios, el cuadro no revestía urgencia y la decisión de operarlo fue tomada por el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa.
El primero en brindar su testimonio fue el traumatólogo Flavio José Tunessi, quien aseguró que durante la internación de Maradona en la Clínica Ipensa, los días 2 y 3 de noviembre de 2020, se descartó la necesidad de una intervención quirúrgica. Sin embargo, fue Luque quien dispuso su traslado a la Clínica Olivos, donde finalmente se realizó la operación.
Tunessi recordó que el ídolo del fútbol fue internado tras mostrarse desmejorado durante su cumpleaños, celebrado el 30 de octubre en el estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata. “No lo vi bien, estaba adelgazado, caído, no era el que estábamos acostumbrados a ver”, relató el médico del club.
También declaró el clínico Marcos Correa, quien atendió a Maradona en Ipensa y detectó el hematoma subdural, pero afirmó que no consideró que fuera necesario operarlo en ese momento. “Mi impresión es que fue Luque quien decidió el traslado a Olivos”, expresó.
A estos testimonios se sumaron los de otros tres médicos del mismo sanatorio, incluyendo el jefe de Neurología, quienes confirmaron que no existía indicación urgente de intervención quirúrgica. Estas declaraciones podrían ser clave en la causa, en la que se investiga si existió negligencia o abandono de persona por parte del equipo médico que atendía al exjugador.
El proceso judicial, que busca esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del astro del fútbol, avanza con un cronograma intenso de audiencias. La Fiscalía intenta determinar la responsabilidad penal de los siete imputados, entre ellos médicos, psicólogos y enfermeros.
El martes pasado, la declaración de Verónica Ojeda, expareja de Maradona, marcó uno de los momentos más conmovedores del juicio. Ojeda apuntó directamente contra Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y parte del entorno que rodeaba a Maradona durante sus últimos días. Describió con crudeza el estado en el que encontró al exjugador el 23 de noviembre, dos días antes de su fallecimiento: “Lo vi desfigurado, hinchado, solo con una enfermera y su custodio. Donde vivía había olor a pis y a caca. No estaba en condiciones”, relató.
La investigación busca determinar si la muerte de Maradona pudo haberse evitado, y si su entorno médico actuó con la diligencia y los cuidados adecuados. Mientras tanto, el juicio continúa con más testimonios que podrían arrojar luz sobre los últimos días del ídolo argentino.


