En diálogo con la prensa, Sampaoli, actualmente sin club tras su breve y conflictivo paso por el Stade Rennes de Francia, expresó: “Quiero tener la posibilidad de armar un proyecto, de armar un equipo con el perfil que tenía por ejemplo en Marsella, que jugaba muy bien, como aquel Sevilla”.
Su última experiencia fue poco feliz: apenas 10 partidos al mando del Rennes, con un rendimiento del 30% de efectividad y fuertes roces con la dirigencia. El equipo peleaba en la parte baja de la tabla, y el DT dejó el cargo sin lograr imprimirle una identidad a su gusto.
Un mensaje que se puede leer entre líneas
Al ser consultado sobre sus planes a futuro, Sampaoli fue tajante: quiere un equipo que se base en el juego antes que en el resultado. “Ganar de cualquier manera no lo entiendo y no lo comparto”, afirmó, dejando entrever una crítica indirecta a la exigencia del entorno xeneize, donde el resultado muchas veces prima por sobre el estilo. También remarcó el tipo de jugadores que busca dirigir: “Quiero futbolistas que no tengan ningún tipo de complejos, que puedan jugar sin la presión constante de tener que ganar sí o sí”.
Con estas declaraciones, Sampaoli no se bajó de la carrera, pero dejó en claro que solo aceptaría dirigir a Boca si se lo convoca para encabezar un proyecto de largo plazo, con libertad para construir un equipo a su imagen.



