Este sábado, organizaciones del peronismo se reunieron en Parque Lezama para realizar un banderazo en reclamo de la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, sobre quien recae una condena de 6 años de prisión domiciliaria e inhabilitación para ejercer cargos públicos por el delito de «administración fraudulenta». Junto a decenas de dirigentes, principalmente del kirchnerismo, el hijo de la expresidenta, Máximo, reivindicó a su madre y habló sobre las posibilidades del peronismo en 2027: «No va a haber posibilidad de construir un verdadero cambio si no construimos una síntesis superadora».
En el tramo más álgido, Máximo apuntó a la interna peronista: “Quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras”. Y luego, en una indirecta para el gobernador bonaerense Axel Kicillof, lanzó: “Los que hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla”.
El acto realizado en el auditorio del Parque Lezama lució rebalsado de militantes, que se reunieron para pedir por la libertad de Cristina Kirchner. En el escenario hubo una decena de dirigentes políticos y sociales. Entre otros, estaba el senador Wado de Pedro, los diputados Juan Grabois y Vanesa Siley.
Máximo fue el único orador. Denunció una persecución a Cristina y habló sobre las líneas centrales de debería tener el próximo candidato del peronismo. «De que te sirve el equilibrio fiscal si los hospitales se caen a pedazos, si las rutas son cada día más peligrosas. Tiene que haber justicia fiscal para que haya equilibrio social», señaló.
La iniciativa contempló tanto el Día de la Bandera como el primer aniversario de la detención de la expresidenta en su domicilio de San José 1111 por donde pasó la militancia. La convocatoria «Banderazo por Argentina, por Cristina» pidió a los seguidores que lleven sus banderas nacionales. El reclamo es la revisión de la condena y la posibilidad de participación electoral de la presidenta del Partido Justicialista.
La última advertencia judicial a Cristina Kirchner
La Justicia advirtió a la expresidenta Cristina Kirchner que podría perder el beneficio de la prisión domiciliaria si continúan las manifestaciones y concentraciones frente a su vivienda de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución. La intimación fue realizada por el juez de ejecución penal Rodrigo Giménez Uriburu, quien le exigió cumplir estrictamente las condiciones de detención.
La medida judicial se produjo tras los incidentes registrados el pasado domingo 14 de junio durante un «banderazo» realizado frente al edificio donde reside la exmandataria. Según la resolución, la movilización provocó cortes de calles, concentración de personas y situaciones que afectaron el normal funcionamiento del barrio.
En ese contexto, el magistrado sostuvo que, de verificarse nuevos incumplimientos, podría dejar sin efecto la prisión domiciliaria y disponer el traslado de la actual titular del Partido Justicialista a una unidad penitenciaria.
La decisión también se apoyó en la participación de la expresidenta en la convocatoria. De acuerdo con la resolución, Cristina Kirchner colocó una bandera de grandes dimensiones que cruzaba la calle y estaba sostenida mediante cables entre su balcón y un edificio ubicado enfrente.
Para el juzgado, las reiteradas manifestaciones y la instalación de estructuras en la vía pública afectan la convivencia con los vecinos y contradicen las pautas de comportamiento exigidas para quienes cumplen una pena bajo el régimen de arresto domiciliario. Además, se señaló que este tipo de intervenciones requieren autorización previa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que los hechos podrían incluso constituir una contravención.



