
La Policía busca intensamente a cuatreros que en la madrugada de ayer ingresaron al tambo de un reconocido lechero del sur de Salta y faenaron dos terneros para llevarse la carne en las motos en las que se movilizaban.
Se trata de la finca de Héctor Andrés «Gallo» Capuzzelo, un vecino muy querido de Metán que durante más de 50 años se dedicó a la distribución de leche en un carro que era tirado por un caballo y estaba pintado con los colores del club de fútbol de sus amores, River.
En la madrugada de ayer delincuentes ingresaron al establecimiento ubicado en el paraje Punta del Agua, al este de Metán, faenaron dos terneros para llevarse la carne en bolsas y dejaron esparcidos las cabezas, las patas y las tripas en el lugar.
La denuncia fue radicada por el hijo de “Gallo” Capuzzelo, Andrés, quien trabaja en el tambo y dijo que los cuatreros también se llevaron herramientas y una batería.
“Nos hicieron un daño terrible. Yo llegué al tambo a las seis de la mañana del jueves y encontré los restos de los dos terneros tirados. Al parecer los cuatreros se movilizaban en motos que dejaron escondidas cerca del camino”, dijo Andrés Capuzzelo a El Tribuno.
“Esto le cayó muy mal a mi padre porque nosotros cuidamos mucho a nuestros animales porque vivimos de esta actividad que es el tambo”, lamentó.
Los malvivientes tenían todo planificado y sabían que no había nadie en la finca en esos momentos. Ingresaron, atraparon a los animales de la raza Holando-Argentino y los carnearon de noche, por lo que tienen conocimiento en el manejo de los cuchillos para hacer los cortes precisos.
Un personaje del sur de Salta
Don “Gallo” Capuzzelo es un personaje del sur de Salta, reconocido porque repartía leche en su carro que era un verdadero atractivo, ya que todos los niños y hasta mayores querían dar una vuelta en el carrito lechero que recorría los distintos barrios de Metán.
Debido a un problema de salud, tuvo que abandonar esa forma de reparto hace algunos años y comenzó a hacerlo en una pequeña camioneta.


